SE DICE DE MÍ ...
Cusqueño de nacimiento. Esa es la
primera línea de esta pequeña reseña. Provinciano de corazón, serrano y a mucha
honra. Ese es Fernando Salas Vásquez, de padre y madre cusqueña. De familia
incaica. Tercero de cuatro hermanos. Las características del personaje son
variadas: responsable, renegón, intolerante, líder –los más cercanos a él se lo
dicen, no es un rótulo que se auto coloque, servicial, entre otros.
De estatura promedio y contextura
ancha. Se pasea por los pasillos de Isil en busca de conocimientos,
experiencias y sentimientos que lo
lleven a ser un periodista humano, un verdadero periodista. Cursa el quinto
ciclo de la carrera de Periodismo Deportivo- para algunos hay que recalcarles que sí existe, no es un
invento suyo. Desde el mes de marzo realiza sus prácticas en CMD (Cable Mágico
Deportes), en el área de Satélite.
Sin embargo, este personaje no
nació a los diecinueve años, él tiene un pasado. Estuvo merodeando por el
Colegio De La Inmaculada por doce años de su vida, aquella casa que le brindó
muchas cosas. Pero en especial el convertirse en humano, el poder tener un
contacto con la realidad y no vivir en una burbuja.
Fueron pasando los años y
Fernando se daba cuenta que la vida iba avanzando y las decisiones tenían
mayores consecuencias. Era el momento de madurar. Llegó quinto de secundaria y había que elegir a que
dedicarse para el resto de la vida, ¿decisión complicada no?
En fin, optó por aquello que le
gustó toda su vida, el fútbol. Tal vez pueda sonar a cliché pero para él es un
estilo de vida más que un deporte. Lo practicaba, intentó ser futbolista
profesional pero por cosas del destino no se pudo. Aunque aún sigue ligado al fútbol,
de una manera distinta pero al fin y al cabo ligado.
Sueña con tener su propia
productora y su propia revista, amante de la escritura y de la lectura. Con el
tiempo se va dando cuenta de una cosa que tal vez sea el pilar de su
motivación, cada día disfruta más lo que hace. Cada día tiene más ganas de ser
periodista, de convertirse en un gran periodista.